Ya se presentaron algunas colecciones, otras se preparan para salir a la luz, pero en showrooms y vidrieras, el invierno ya llegó. Con colecciones eclécticas y algunas campañas protagonizadas por populares actrices, las marcas volvieron al ruedo con sus colecciones para un invierno que promete ser muy trendy.
Algunos “must have” que, chicas, pueden ya agregar a sus vestidores: los leggings, los pantalones baggy, alguna chaqueta con hombreras, y dos looks: el “boyfriend”, en el que se usan los pantalones y sweaters de él para lograr un look relajado y amplio; y el “random”: animate a mezclar texturas, estilos y colores.
Las colecciones
Ayres presenta su línea de Basic Clothes que refleja el confort en las prendas, la calidez de los géneros y la simplicidad de las líneas, sin dejar de lado los tips de tendencia y color. Las tipologías van desde polleras, calzas, jeans hasta remeras, bodies, sweaters, capas, buzos y camperas, en géneros nobles, con suaves terminaciones que envuelven la piel y los sentidos. La carta de color muta del off white, blush, blanco y gris, al mar, marino y el imprescindible negro.
La dicotomía y la dualidad son fuente de inspiración para la colección de Vitamina. Para esta temporada eligieron una figura amada por las mujeres: Carla Peterson quien se viste de contrastes, en los cuales la elegancia responde a cánones tradicionales pero toma el aire de estos tiempos, ejerciendo una particular rebeldía. Para Vitamina, la mujer lleva chaquetas o pantalones que aluden a una apropiación del guardarropa masculino. Es el gesto mágico del boyfriend jeans o del boyfriend sweater. Una conjugación entre lo relajado, chic, amplio, y un mix con otras prendas tremendamente poéticas. Los tweeds, lanas, paños navales en versión sacos o abrigos dialogan con sedas, angoras, rasos y brillos. Los hombros marcados riman con faldas breves, el talle se ciñe merced a las asimetrías y a los trucos de la más estricta sastrería. Los jeans prometen acompañar las 24 horas del día. Calces, lavados, texturas, tipologías. Un hit: Boyfriend jeans: nada más y nada menos que tomar prestado el pantalón del novio.
La colección #19 de Kostüme es una continuación de la anterior, trabajando con la desfragmentación del rombo como principal característica de las prendas, desde un nuevo punto de vista. Pantalones, faldas, vestidos, sweaters y abrigos con detalles de guardas, bolsillos y pliegues, que remiten a un elemento geométrico tan básico como amplio. Kostüme sorprende como siempre con la composición de volúmenes suspendidos, estructuras livianas y efectos ópticos, en una colección casi monocromática, dedicada al negro y al gris en sus diferentes tonalidades. Tanto la colección de hombre como la de mujer, presentan siluetas oversize, romboidales y terminaciones al corte, que son el sello diferenciador con el que los diseñadores Camila Milessi y Emiliano Blanco se han destacado a lo largo de toda su trayectoria. La marca ha desarrollado para esta temporada diversas telas y texturas propias, para crear prendas únicas y de gran calidad. Se destacan la lana, el cotton saten, el rayon Twill y el voile de algodón. Además de las líneas de hombre y mujer, Kostüme lanza esta temporada, la colección Pony+Kostüme, con prendas sportwear cool, cómodas y relajadas. La característica principal es la mezcla de diversas telas con cuero, que dan como resultado un producto experimental, de diseño y vanguardista, en tonalidades de grises y negro.
La colección de Portsaid está inspirada en el esplendor y glamour de los años 50´, en el idealismo y la vanguardia vertiginosa de la década del 70 y en el volumen y la ostentación de la sastrería de los 80´. Es una colección que fusiona la vitalidad y espíritu de tres décadas que definieron la moda actual y continúan marcando tendencia. Las diferentes líneas presentan al diseño como disparador de cada creación y procuran satisfacer las necesidades de una mujer activa y urbana que ejerce múltiples roles. Los 50 están reflejados en abrigos, faldas, vestidos y blusas con hombros anchos, cinturas ceñidas y prendas con movimiento. Los años 70´ marcaron el comienzo de una nueva cultura que se vio representada en el campo de la moda por los vertiginosos cambios estilísticos. El espíritu libre y revolucionario que profesaba amor y paz del movimiento hippie fueron fuente de inspiración para el diseño de prendas sueltas y confortables con fuertes reminiscencias vintage. Remeras, camisas y vestidos estampados y con contraste de colores y formas, así como chaquetas de inspiración british, predominan en esta colección. La marca finalmente, toma el protagonismo de la sastrería que estaba cobrando poder en el campo laboral del mundo femenino en de la década de los 80´ y combina la sutileza y elegancia femenina con la perfección y meticulosidad de la sastrería típicamente masculina. Predomina una silueta con hombros destacados, sacos cruzados y sastrería recta. Entre las texturas y topologías utilizadas prevalecen los escoceses, príncipe de Gales y las fantasías en piel de poule.
Yagmour presenta para este invierno una colección inspirada en dos conceptos: el “Power Dream” y el “Recycled Culture”, los cuales permiten generar múltiples combinaciones a través de la forma y el color. El “Power Dream”, una tendencia femenina y sofisticada que se define como “estilo elegante para uso urbano”, sirve de marco para toda la línea de sastrería. Se caracteriza por mostrar trabajo de detalle y especial preocupación por las telas y materiales nobles; así como por la proliferación de alforzas, puntillas y volados. Asimismo, Yagmour se apoyó en “Recycled Culture”, el cual básicamente consiste en la reutilización de prendas para definir un estilo individual, denominado “random look”. La combinación aleatoria de prendas y texturas genera un nuevo y propio look. Quedan implicadas en este concepto las líneas “Jeans”, “Sportwear” y “Active”. Los tejidos con puntos de aspecto “artesanal” cobran protagonismo, sweaters amplios y de galga gruesa, puntos diferenciados. Las pieles también son un hit de temporada; aplicadas sobre todo en bordes de capuchas, cuellos e interiores. Un must have para este invierno: el pantalón baggy.
Desiderata lanzó su campaña Otoño/Invierno 2010 inspirada en tres personajes femeninos legendarios del rock & roll: la madrina intelectual del punk Patti Smith, la actriz y cantante Marianne Faithfull y la vocalista irlandesa de The Cranberries, Dolores O´Riordan. La marca así plasma toda la bohemia, feminidad y vanguardia en una campaña donde se despliega la sensualidad y misterio de Marianne, la furia vanguardista y potente de Patti y la modernidad y belleza de Dolores. Esta fusión define el espíritu característico de Desiderata, que se verá reflejado en una colección tan chic como rockera. Esta temporada se caracteriza por la superposición de diferentes estilos que remiten a un grunge retro y caprichoso, con reminiscencias británicas e inspiraciones folk ruso. Propone una colección collage, que combina, arbitraria y maravillosa, teñidos anudados, encajes, motivos florales, geométricos y étnicos, y estampados de tipología vintage.
El estilo, los colores y las texturas de Peuque se fusionan en este 2010 para crear la colección Romantic Rock, inspirada en la suave melodía de un piano de cola, sintonizada con reminiscencias roqueras. Vestidos ceñidos, faldas drapeadas y tops al cuerpo se vislumbran dentro de la propuesta de la colección. Tonos grises, uva, azul noche, crudo, verde bosque, y el infalible negro, predominan tanto en prendas para la noche como para el día. El denim, protagonista principal de esta temporada, se renueva con innovadores lavados. La rebeldía de estampas rock, tachas, cierres, brillos y metalizados se interponen al dulce sonido armónico de encajes y puntillas, para así, combinar dos estilos y lograr un intrépido equilibrio.
“Los amores despiertan pasiones, amor por la vida, por la familia, por lo que se posee y por lo que se cree. Si todos eso lo sentimos con pasión surgen las esencias. Así podemos crear desde nosotros mismos y eso es lo realmente personal. Mi colección esta diseñada desde ese lugar”, cuenta Verónica Canelo, la diseñadora de la marca Verónica Cané. Chaquetas, faldas, pantalones, tapados, vestidos para el día y para el cocktail incluyen su propuesta 2010 pensada para una mujer dinámica, glamorosa y muy femenina. Para esta temporada utilizó básicamente los colores tierra, natural, azul (en sus distintas gamas) a los que se sumaron el fucsia, petróleo, violeta, verde y los clásicos rojo, suela y negro. Trabajados con un renovado proceso que les da una apariencia mucho más descontracturada e informal.