“Todos tenemos relaciones con las flores. Estiramos nuestros brazos para tocarlas, nos agachamos para sentir su perfume o se las ofrecemos a otros para agradarles. Pero raramente, nos tomamos el tiempo necesario para observarlas. Yo he pintado cada flor, como me aparecen a mi y las pinte tan grandes para que otros también pudieran verlas”.
Para esta temporada, Antonio Marras pensó en una sutil paleta de colores tierra. Verdes secos y marrones quemados, ocres, antracita, bronce, rojo y berenjena. Toques que negro y azul. Estampas en chiffon con incrustaciones de flores, cashmeres, encajes de Calais y telas rayados. Tejidos con patchwork con diferentes materiales, trabajados en torzadas y Jacquard. Líneas masculinas y vestidos vaporosos.