En el mundo del glamour las expectativas son muchas por estos días. Faltan sólo tres para que el domingo se despliegue la alfombra roja afuera del Kodak Theatre y la moda y sus críticos sean otra vez los protagonistas. ¿Quiénes serán las mejores vestidas? Las apuestas más fuertes están puestas por supuesto en Penélope Cruz, nominada por su papel secundario en “Nine”. La actriz fue considerada esta semana “el standard de la moda de los Oscar” de los últimos 20 años por la revista Entertainment Weekly. El responsable: el vestido Versace que lució en la entrega del año 2007. Algunos profetas de la moda dicen que esta vez se paseará envuelta por un vestido de Karl Lagerfeld para Chanel.
Otra de las favoritas que atrapará todas las miradas será Sandra Bullock, nominada a mejor actriz por su rol en “The Blind Side”, aunque según confesó, todavía no encontró el vestido y no está “demasiado preocupada”.
Pero este año como otros, van a aparecer en escena las nuevas caras, las frescas, las incorruptas, las que todo diseñador quiere tener para empezar a moldear a su gusto. Es el caso de las nominadas Carey Mulligan, Anna Kendrick y Gabourey Sidibe. Y del lado del escenario, las presentadoras, vestidas por nueve diseñadores que participaron de un concurso. Según declaraciones de la coordinadora de vestuario de la ceremonia, Patty Fox, “los diseñadores concursantes hicieron vestidos con siluetas muy poco marcadas, predominan aquellos con un solo hombro, tienen cristales Swarovski sobre sedas y colores pasteles, además del clásico blanco y negro”.
Sin embargo, lejos de la ficción y esta realidad a medias, algunos expertos de la moda predicen que siguiendo la línea de los Globos de Oro, Hollywood se va a mostrar más moderado después de los terremotos de Haití y Chile, y los estragos de la economía mundial.
Del otro lado del planeta, en París más precisamente, se realiza por estos días la semana del pret-a-porter con firmas como Lanvin, Chanel, Jean Paul Gaultier, Commes des Garcons, Valentino o Hermes, entre otras, mostrando sus colecciones para la temporada invernal.
La cita a la que nadie va a faltar es la pasarela de Alexander McQueen. El desfile del martes 9 de marzo no se suspendió y, según los organizadores, se realizará según lo planeado antes de la muerte del diseñador.